miércoles 12 de marzo de 2008

Lemoncello, la bebida oficial de San Pedro

He escuchado en mi vida varias excusas para tomar alcohol: me hace bien para dormir, me lo recetaron, hace bien para el corazón, me hace hablar y otro monton de cosas. Sin embargo, como esta que les voy a contar, ninguna. Demás está decir que todavía me estoy riendo.


Resulta que la hermana Viviana hace el mejor lemoncello del mundo y siempre después de comer es trago obligado.

Hace un par de noches, terminada la cena, todas lavábamos los platos, cuando la voz de sor Ricarda se sintió desde el comedor: ¿Quién ha tomado Lemoncello? Y claro, no me quedó otra que confesar que había sido yo la bebedora. ¿Y por qué no me invitaste? El egoísmo es un pecado feo, Cecilia, me dijo con voz pícara. Pero Ricky, yo avisé...

Sin dejarme terminar aclaró rápido: no importa, para Dios no hay tiempos, entonces nunca es tarde para el lemoncello. Y así fue como la botella quedó un cuarto más vacía.


Acá dejo la receta para los que quieran hacer y probar


Ingredientes:

1 litro de alcohol puro (se compra en farmacias). También puede ser grapa

800 gramos de azúcar

1 litro de agua
12 limones (solo se usa la parte amarilla de la piel).

Elaboración:

Poner la piel de los limones en un botellón con el alcohol durante una o dos semanas. La piel tiene que ponerse blanca y el alcohol amarillito.

Pasado ese tiempo, hay que hervir el agua con el azúcar (sin hacer almibar), se deja enfriar y se le añade el alcohol. Mezclás bien y lo dejás descansar otro par de semanas. Luego hay que colarlo, ponerlo en botellitas y tomarlo muuuuy helado!!!

RI QUI SI MO!


martes 26 de febrero de 2008

La Hna. Ricarda y un Mr. Músculo inflable

En el convento somos pocas personas, pero casi siempre hay mucha gente porque es una especie de casa de paso para monjas que van y vienen de un punto del país a otro o de una punta del mundo a otra. Pero, hasta ahora, vivimos sólo 5 personas: la hermana Eli, la hermana Ricarda, la madre Sabina (que con 86 años es la nueva priora de la comunidad, antes estaba la hermana Hortensia, pero ya no y esa es otra historia para otro momento), yo y, por último, también vive la hermana Viviana que es la Madre provincial, algo así como la madre superiora de América Latina.
De ella ha sido el cumpleaños el domingo pasado. Como no podía ser de otra manera había que festejarlo y llenar el comedor de globos, muchos, muchos globos ¿Adivinan a quien le tocó la tareita de soplo-hasta-que-me-de-paperas? Sí, a esta boca mia.
85 globos y uno roto. Todos en una hora y media. Estaba medio mareada y pensando en payasos cuando la hermana Ricarda, una peruana de 50 años, aparece a saludar con cara preocupada.
El diálogo fue más o menos así:

Hermana Ricarda: Cecilia, los globos están muy lindos. A la hermana Viviana le van a encantar, pero yo me preguntaba... vos sabrás si vienen Mr. músculos inflables.

Boca de Ceci: ....

Pensamiento de Ceci: Esta monja me está cargando.

Boca de Ceci: ....

Hna. Ricarda: Es para la hermana Viviana...

Boca de Ceci: ...

Pensamiento de Ceci: Mirale el velo sobre la cabeza. Boca tené cuidado con lo que vas a decir, es una monja ¿Para qué quiere un muñeco inflable una monja? No debo ser obvia, debo ver más allá de lo que dice... Momento! ¿Vienen muñecos inflables? ¿Serán muy caros? Internet, debo buscar ahí... pero se deben desinflar rápido... ¿Se inflarán por AHÍ?? Ummm, interesante... CECILIA, VOLVÉ! MONJA PIDIENDOTE MUÑECO, DECÍ ALGO!

Boca de Ceci: Pero... ¿Cómo un Mr. músculo inflable?

Hna Ricarda: Sí... es para hacerle una broma, viste que a ella le gusta limpiar todo con eso... ¿Vendrá?

Pensamiento de Ceci: Definitivamente: la monja te está cargando, pero lo dice tan preocupada que...

Boca de Ceci: ¿La verdad? No sé... podría averiguar, pero... cómo decirlo... No creo que sea TAAAAN de monja... ¿me entiende?

Boca de Hna Ricarda: ....

Cara de Hna Ricarda: Roja.

lunes 25 de febrero de 2008

No podía ser de otra manera

Si vivo en un convento con monjas que están más locas que yo... HAY QUE CONTARLO!


PD: El primer post siempre es el peor. Este no es la excepción...